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  • Impugnación de la partición de una herencia

    Heredium Abogados pone a su disposición el análisis de la siguiente sentencia en la que una madre otorgó la mitad de un piso a una de sus hijas que se encargó de sus cuidados y cómo se computó a la hora de proceder al reparto del haber hereditario.

     

    Una hija del causante alega que el domicilio de su padre le corresponde como consecuencia de un contrato vitalicio, por lo que alega que no deba incluirse en el haber hereditario y por lo tanto no ha de repartirse entre todos los hermanos.
    
    Los padres de la recurrente tienen un piso en Valladolid al 50%. La madre, primera en morir, deja por testamento su mitad a una de sus hijas, la cual vive con ellos y se encarga de sus cuidados.
    
    A la muerte del padre, la hija entiende que le corresponde a ella su parte de la casa, es decir, el otro 50%. Sin embargo, el resto de los hermanos entienden que al no haber dejado herencia, la parte de la casa propiedad de su padre debe ser parte del haber hereditario y por lo tanto ha de repartirse entre todos los hermanos, y el juzgado de primera instancia les da la razón.
    
    Ella recurre ante la Audiencia Provincial de Valladolid alegando que celebró verbálmente un contrato de vitalicio en virtud del cual su padre le transmitió la propiedad.
    
     La Audiencia  reconoce este tipo de contratos  como un contrato autónomo, innominado y atípico por el que se hace una cesión de bienes a cambio de la obligación de alimentar, tener en compañía y atender todas las necesidades del donante, de modo que si el donatario no cumpliese dicha obligación el donante podría revocar la donación efectuada.
    
    También dice que el contrato de vitalicio no es necesario que se instrumente por escrito, pudiendo tener eficacia de forma verbal. Pero tiene el inconveniente de su probanza. Estos contratos tienen el inconveniente de la vulneración de la legítima de los herederos forzosos.
    
     
    
    En este caso, la recurrente en ningún momento acredita la celebración del contrato con su padre.
    
     
    
    Por ello, entiende que no se celebró contrato de vitalicio, por lo que la Audiencia de la razón a los hermanos.
    
     
    
     
    
    Jurisprudencia vista en el caso:
    
     
    
     
    
    - AP de Madrid, sección 14, sentencia 18 julio 2007.
    
    - AP de Valladolid, sentencia 18 julio 2006, de 28 de mayo de 1965, 12 de noviembre de 1973, 6 de mayo de 1980, 13 de julio de 1985 y 30 de noviembre de 1987
    

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